Del 17 de septiembre al 19 de octubre. Teatro Español de Madrid - Sala Principal.
El loco de los balcones es una tragicomedia de Mario Vargas
Llosa dirigida por Gustavo Tambascio y protagonizada por José Sacristán, que
aborda los conceptos de caída, soledad, melancolía, suicidio, libertad y
autenticidad/inautenticidad.
José Sacristán interpreta a Aldo Brunelli, el protagonista
de El loco de los balcones, un profesor italiano de historia del arte, viudo de
avanzada edad, enraizado en el Perú y dedicado junto a su única hija Ileana, de
veintisiete años, a rescatar balcones coloniales. Ileana conoce a Diego, un
joven arquitecto con el que se casa. Ileana informa a su padre de su decisión
de irse con Diego y le revela que la tarea del rescate de los balcones le
parece absurda y fracasada. Considera que esa actividad le ha hecho perder los
mejores años de su vida.
Esta obra es la tercera producción del Teatro Español sobre
un texto de Vargas Llosa, tras La Chunga y Kathie y el hipopótamo.
Según información de EUROPA PRESS:
El Teatro Español
acogerá desde este miércoles y hasta el próximo 19 de octubre la obra 'El loco
de los balcones', escrita por Mario Vargas Llosa e interpretada por José
Sacristán, que cuenta "la historia de un Quijote" en Lima, según han
explicado los dos protagonistas.
En una rueda de
prensa junto con el director artístico del Teatro Español, Juan Carlos Pérez de
la Fuente, y el director de la obra, Gustavo Tambascio, escritor y actor han
detallado las claves principales de este texto, inspirado en un profesor de
historia del arte que Vargas Llosa conoció en Lima en los años 50.
"Tiene unas
connotaciones clarísimas con 'El Quijote': los balcones son los molinos y los
molinos son los balcones. Está bien subirse a un escenario para defender unos
principios y denunciar las atrocidades e impunidades que se cometen", ha
señalado Sacristán, quien vuelve a trabajar con Vargas Llosa tras la adaptación
al cine de 'Pantaleón y las visitadoras' en el año 1975.
En esta misma línea
se ha mostrado el autor peruano, quien ha apuntado que en estos últimos años
todavía surgen muchos personajes como su protagonista Brunelli, citando a
Nelson Mandela como ejemplo. "Hay muchos seres idealistas y generosos y
gracias a ellos el mundo no está perdido", ha destacado.
Vargas Llosa ha
presentado su obra a través de Brunelli, un personaje "muy popular"
en los años 50 en Perú que trataba de conservar los balcones coloniales de los
edificios limeños. "Se convirtió en una figura muy folclórica al que le
parecía un crimen que se derribaran casas coloniales", ha apuntado.
Ficción y realidad
se mezclan en 'El loco de los balcones' hasta llegar a un Brunelli luchando
solo por su pasión tras abandonar su hija la causa por un matrimonio. "Tiene
un espíritu quijotesco sin importarle la idea de que fracasará en su
empeño", ha explicado el escritor.
Vargas Llosa
decidió recomponer esta historia con sus recuerdos hace más de veinte años y
desde un primer momento apostó por el teatro y no la novela, algo que le sucede
de manera espontánea. "Las historias me vienen con sus géneros a cuestas y
sé clarísimamente cuando puede ser aprovechada mucho mejor en un escenario que
en una novela", ha destacado.
EL TEATRO, SU "GRAN PASIÓN"
El autor de
'Conversación en la catedral' ha desvelado que el teatro fue su "gran pasión
de joven", pero el hecho de que no hubiera una base sólida teatral amateur
en Lima le "empujó" a la novela. Ahora , el escritor comparte ambas
aficiones sin decantarse por ninguna, e incluso espera participar como actor en
una de sus obras, 'Los cuentos de la peste', si pasa "la prueba" del
director y confirma que no es "una calamidad sobre las tablas".
"Pero no me
arrepiento de haber escrito novelas, es un género maravilloso y he gozado
inmensamente. Por si no me hubiera explicado bien, el género teatral es lo que
más me estimuló cuando era joven, pero incluso habiendo apostado por el teatro,
también habría sido novelista", ha afirmado.
Preguntado respecto
a cómo contempla la totalidad de su obra, ha recordado que todavía no cuenta
con "la distancia suficiente" ya que, en cualquier caso, "lo
definitivo para una obra es la prueba del tiempo". En todos estos años,
Vargas Llosa ha tenido la "tentación" de reescribir algunas de sus
obras, pero se ha "resistido". "Todo impregna el conjunto de una
obra y es muy riesgoso tratar de darle actualidad", ha dicho.
Gustavo Tambascio
dirigirá esta obra en la que ha contado con "total libertad" por
parte del autor. "He interferido lo menos posible en el trabajo de Gustavo
y, por lo tanto, desde la neutralidad puedo decir que ha hecho un trabajo muy
creativo dando a la obra un carácter universal", ha detallado.
"Habría que
esforzarse mucho para hacerlo mal, es un regalo extraordinario con muchas de
las características de Vargas Llosa: esplendor de la prosa y brillantez
sintáctica, que nos llevan por unos derroteros que luego no serán lo que
creemos ser", ha añadido Tambascio.
400 AÑOS DEL TEATRO ESPAÑOL

"La vida que
vivimos no es el teatro, que es una vida que soñamos y que inventamos, pero sin
esta vida, aquella sería menos intensa, menos rica, menos diversa y menos
libre", ha escrito el autor peruano.
Dirección: Gustavo Tambascio
Reparto: (Por orden de intervención)
Borracho Juan Antonio Lumbreras
Profesor Brunelli José Sacristán
Ingeniero Cánepa Fernando Soto
Ileana Candela Serrat
Diego Carlos Serrano
Doctor Asdrúbal Emilio Gavira
Cruzado Alberto Frías
Teófilo Huamani Javier Godino
Ficha artística
Escenografía Ricardo Sánchez Cuerda
Iluminación Felipe Ramos
Figurinista Gabriela
Salaverri
Composición y espacio sonoro Bruno Tambascio
Ayudante de ecenografia
Gonzalo Rodriguez Checa
Ayudante de
dirección Amparo Pascual